Meta país: Hacía una transición hídrica justa

Luego de 14 años de sequía el racionamiento de agua en la Región Metropolitana es una posibilidad cercana para los próximos meses. Es por ello, que el Gobernador Claudio Orrego anunció un nuevo protocolo aplicable cuando el vital líquido no alcance para todos los habitantes de la metrópolis. Mientras tanto, desde el Gobierno se delinea una ruta que permita avanzar hacia una transición hídrica justa.

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Hace algunas semanas, el ministro de Obras Pública, Juan Carlos García, fue cauto en su evaluación de la situación hídrica de la Región Metropolitana. Indicó: "No podemos confirmar los racionamientos de agua, pero tampoco podemos descartarlos". De hecho, ya opera una menor presión nocturna como primera medida.

Con poco más de ocho millones de habitantes según las proyecciones, La decimotercera región de Chile, ha visto reducir de manera importante el caudal de sus ríos Maipo y Mapocho en los últimos años. Es por ello que se han programado cortes rotativos de 24 horas si se agudiza la crisis.

"Una ciudad no puede vivir sin agua y estamos en una situación inédita en la historia de los 491 años de Santiago, que es prepararnos para aquella ocasión en que no tengamos suficiente agua para todos los que vivimos acá", señaló en su oportunidad el Gobernador.


Comité interministerial

Para evitar un escenario potencial de catástrofe en los años venideros, la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, lidera el recientemente creado Comité Interministerial de Transición Hídrica Justa, siendo la primera vez que la estrategia y decisiones sobre el agua no están a cargo de obras públicas.

El Comité es integrado por Agricultura, Medio Ambiente Minería, Energía, Obras Públicas y Ciencia, debiendo impulsar una hoja de ruta que considere dar respuesta a la crisis hídrica de forma urgente y abordar el tema con mirada de largo plazo. En ese sentido, le corresponde realizar las articulaciones para enfrentar el riesgo de racionamiento hídrico y energético, los requerimientos de agua potable rural así como la degradación del ecosistema.

La secretaria de Estado dirigió el Centro de Resiliencia del Clima de la Universidad de Chile y ha descrito este nuevo enfoque a la problemática como un proceso gradual de adaptación de la gestión del agua, para alcanzar la seguridad hídrica.

También consideran entre las prioridades la implementación del nuevo Código de Aguas promulgado en abril. Este, por primera vez, prioriza el consumo de las personas, el saneamiento y el uso doméstico de subsistencia. Asimismo, se contempla la creación de Consejos de Cuencas para mejorar la gestión de los recursos hídricos. Otra de las áreas de trabajo se focalizará en implementar un plan nacional de desalinización.

La meta es garantizar la seguridad hídrica y disponibilidad de agua en el país en forma sostenible.


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