TECNOLOGÍA DEL MAÑANA

¡Por fin! Primer tren cero emisiones

En momentos en que los resultados de la reciente Cumbre del Cambio Climático fueron poco auspiciosos, la noticia de que Alemania ha implementado un tren cero emisiones que opera con hidrógeno, refresca el ambiente. Vapor de agua es lo único que deja a su paso este medio de transporte.

El color azul brillante del ferrocarril refleja la esperanza de que es posible cambiar las fuentes de energía que han hecho tradicionalmente funcionar nuestro planeta. El Coradia iLint  opera a hidrógeno y en su camino solo emite una estela de vapor de agua y nada de CO2.

Funciona mediante celdas de combustible que producen electricidad a través de una combinación de hidrógeno y oxígeno. El exceso de energía se almacena en pilas de litio en el mismo tren, al igual que la energía liberada durante el proceso de frenado, la que luego se reutiliza para su aceleración.

El oxígeno para la reacción se toma del aire, mientras que el hidrógeno se puede suministrar puro, obteniéndolo en una planta especial mediante electrolisis -aplicando electricidad al agua-, lo que la separa en hidrógeno y oxígeno. El hidrógeno es el elemento más abundante en el Universo. A temperatura ambiente conserva su estado gaseoso, y al entrar en contacto con el oxígeno hace combustión y emite calor y vapor de agua.

La autonomía de este medio de transporte es similar a la de los trenes a diesel, ya que  puede recorrer unos 1.000 kilómetros con un tanque de hidrógeno, recargable en 15 minutos. Además, alcanza  140 km/h, siendo su emisión de ruido más baja de lo normal.

Ya se encuentran  funcionando dos de estos ferrocarriles, cada uno con una capacidad para transportar a 150 pasajeros. Sin embargo, su operadora, la empresa francesa Alstom,  uno de los fabricantes ferroviarios más grandes de Europa, anunció que contará con otros 14 para  2021.

Alemania se convierte así en el primer país del mundo en contar con un tren impulsado con hidrógeno, cubriendo un tramo de cien kilómetros en la Baja Sajonia, donde reemplazará a los trenes a diesel que actualmente movilizan a sus habitantes.

Este nuevo ferrocarril es parte de los esfuerzos que realiza ese país para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y  disponer de un transporte ferroviario, que deberá operar de manera ecológica y sin emisiones en el futuro.

El proyecto no es barato, costará US$95 millones, pero su explotación es menos cara que la de los trenes a diesel. Países europeos como Reino Unido, Holanda, Dinamarca, Noruega, Italia y Francia ya han mostrado interés en Coradia iLint.


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